...


 

Ya sé que es ilógico amarte

sin palabras crece orgánica

la felicidad como un halo.

Ya sé que no quieres oírlo,

ni ver tus manos

sobre mi corazón de barro.

Mientras no te duela,

me aconsejan

los cobardes y los solitarios,

y yo de dolerme

sé que te reclamo.

Dolor, quédate a mi lado,

sólo a través de ti

veo el desamor

en el descuido.

La ilusión, mientras, cae

desgarrando

y desvelando…

 


 

 

 

 

 

Allí donde abrazar

no muera con su gesto en el vacío,

donde mis labios

hagan sonar

su melodía en otros besos.

Lejos de este deseo que ansía

entre la soledad y el ensueño.

Lejos de este subterráneo río

por el que mi verbo discurre.

Donde mis manos

desnuden

la última piel

del estremecimiento,

donde no cierre los ojos

para aferrarme a tu cuerpo.

Lejos de esta felicidad

náufraga de lo posible.

 

 

 

 

Dicen que es de mala educación

hablar con el corazón en la boca:

“Bfrmnnn, mnfrrmmmm, frrnmmbnmr”.


 

 

Comentarios

Simplemente genial. Y el final, sorprendente


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